jueves, 19 de febrero de 2026

Tachos azucareros: donde se transforma la caña en azúcar


En la agroindustria cañera, los tachos azucareros representan una de las etapas más decisivas para convertir el jugo de caña en azúcar comercializable. Estos equipos, también conocidos como evaporadores al vacío, son los encargados de “cocinar” el jarabe concentrado (miel) hasta formar los cristales que darán origen al grano de azúcar.

Su operación es clave en los ingenios azucareros de regiones productoras como Veracruz, donde la caña de azúcar es motor económico y fuente de empleo para miles de familias.

¿Qué son y qué función cumplen?

Los tachos funcionan como grandes recipientes cerrados donde el jarabe de caña se somete a condiciones controladas de temperatura, vacío y concentración (grado Brix).

Su objetivo principal es:

Concentrar el jarabe hasta que se sobresature.

Inducir la cristalización mediante la adición de “siembra” (finos cristales de azúcar).

Controlar el tamaño y uniformidad del cristal, evitando defectos como el “falso grano”.

Producir la masa cocida, mezcla espesa de cristales y melaza que posteriormente pasa a centrifugación.

Este proceso es determinante para la calidad final del azúcar, ya que un cristal uniforme facilita su secado, envasado y comercialización.

¿Cómo funcionan los tachos azucareros?

El proceso combina principios físicos y químicos cuidadosamente monitoreados:

🔹 Calentamiento con vapor:
El vapor circula por tuberías internas llamadas calandrias, transfiriendo calor al jarabe.

🔹 Operación al vacío:
Al trabajar en condiciones de vacío, el agua hierve a menor temperatura. Esto permite ahorrar energía y proteger las propiedades del azúcar, evitando su degradación.

🔹 Control del grado Brix:
El Brix indica la concentración de sólidos disueltos (principalmente sacarosa). Su medición constante permite saber cuándo el jarabe alcanza la sobresaturación necesaria para cristalizar.

🔹 Agitación constante:
La mezcla se agita para lograr una distribución uniforme del calor y favorecer el crecimiento homogéneo de los cristales.

Los tachos azucareros son un claro ejemplo de cómo la ingeniería química y la tecnología agrícola se integran en el campo mexicano. Su estudio forma parte de la capacitación técnica en:

– Procesos agroindustriales

– Ingeniería en alimentos

– Producción azucarera

– Mantenimiento industrial

En el ámbito agrario, su eficiencia impacta directamente en:

🔹 La rentabilidad del ingenio

🔹 El precio pagado al productor de caña

🔹 El aprovechamiento energético

🔹 La reducción de pérdidas y mermas

Un proceso de cristalización bien controlado significa mayor rendimiento en azúcar y mejor aprovechamiento de la materia prima que producen los cañeros.

El corazón de la cristalización

En términos simples, los tachos son el “cocinador” donde el jarabe se transforma en la base sólida del azúcar. Sin esta etapa, no sería posible obtener un grano uniforme y comercializable.

Así, detrás de cada kilo de azúcar que llega a la mesa, existe un proceso técnico altamente especializado que comienza en el campo y culmina en estos equipos industriales, pieza fundamental del desarrollo agroindustrial en México.
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