lunes, 16 de febrero de 2026

Marco legal en México vulnera derechos de médicos residentes


* El estudio lo realizó Héctor Hugo Landa Ojeda, egresado de la Maestría en Salud Pública de la UV

Una investigación académica realizada por Héctor Hugo Landa Ojeda, egresado de la Maestría en Salud Pública de la Universidad Veracruzana (UV), advierte que el marco legal que regula a los médicos residentes en México es ambiguo y vulnera sus derechos humanos fundamentales.  

El estudio revela también que la falta de claridad en la dualidad “estudiante-trabajador” no solo afecta la integridad del profesional, sino que deteriora directamente la calidad de atención que recibe la población. 

Se estima que, en 2025, México contaba con aproximadamente 54 mil 521 médicos realizando residencias de especialidad en instituciones públicas y privadas. Estos profesionales constituyen la primera línea de batalla en consultas externas, urgencias y cirugías complejas.

Sin embargo, Landa Ojeda apunta en su trabajo que a pesar de su importancia, el sistema opera bajo vacíos normativos que permiten condiciones críticas como jornadas extenuantes de hasta 33 horas continuas, que en la práctica suelen extenderse, provocando agotamiento físico e intelectual. 

Aunado a esto, el cansancio extremo incrementa la probabilidad de errores diagnósticos o terapéuticos que vulneran el derecho a la salud de los pacientes; en muchas unidades, asentó el posgraduado, el residente es utilizado como mano de obra de bajo costo para cubrir tareas que corresponden a médicos adscritos contratados.

Ambigüedad normativa y derechos humanos 

El estudio, dirigido por el académico Francisco Domingo Vázquez Martínez, del Instituto de Salud Pública (ISP), destaca que la Ley Federal del Trabajo (LFT) y la Norma Oficial Mexicana (NOM) 001-SSA-2023 presentan contradicciones. Mientras la primera los clasifica como “trabajadores especiales” desde 1977, la normativa actual no garantiza plenamente salarios dignos ni seguridad social. 

Ante este panorama, el investigador propone que el Estado mexicano legisle bajo los principios de progresividad e indivisibilidad. Esto implica que, al reconocer al residente como estudiante y trabajador simultáneamente, no se le pueden retirar los derechos inherentes a ninguna de las dos categorías. 

Landa Ojeda concluye que es urgente armonizar la Ley General de Salud con la Ley Federal del Trabajo, a fin de garantizar que el espacio docente-asistencial sea un lugar de aprendizaje digno, y no un entorno de vulneración laboral. «Al proteger el derecho al descanso y al estudio de los médicos, se protege también el derecho humano a la salud de toda la ciudadanía mexicana», enfatizó el egresado.