lunes, 17 de agosto de 2026

¿A qué estamos jugando con la seguridad vial?


La seguridad vial en Paso del Macho no puede convertirse en un asunto de “a ver qué pasa”. Cada día, motociclistas, automovilistas y peatones comparten vialidades que requieren mayor orden, vigilancia y, sobre todo, una aplicación consistente del reglamento.

Este día, en la zona del mercado, se observó una situación que merece atención: agentes de Tránsito permitiendo aparentemente la circulación de motociclistas que llevaban el casco en la mano. La indicación, según lo observado, era sencilla: “Si traes casco, póntelo”. Bajo esa lógica, quien no lo portaba colocado podía continuar mientras no incurriera en otra infracción.

Pero aquí surge la pregunta que no podemos ignorar: ¿esa es la manera de construir una verdadera cultura vial?

El casco no es un accesorio ni un requisito que deba cumplirse únicamente cuando hay un operativo. Es un elemento de protección que puede marcar la diferencia entre salir ileso de un accidente o sufrir consecuencias graves.
La prevención debe ser permanente. No podemos esperar a que ocurra una tragedia para después preguntarnos qué pudo haberse hecho.

Y el problema tampoco se limita a los motociclistas. La seguridad vial exige orden para todos: conductores, motociclistas, peatones y comerciantes. También implica mantener despejadas las vialidades, regular adecuadamente el comercio ambulante y evitar que las zonas de mayor circulación se conviertan en espacios donde imperen el desorden y la improvisación.

Por ello, señor Presidente Municipal, es necesario preguntarse qué está pasando y qué acciones se están tomando para enfrentar esta situación. También resulta indispensable una coordinación efectiva con el Delegado de Tránsito, porque la seguridad vial no puede depender de criterios distintos según el momento o el lugar.

No se está pidiendo algo imposible. Se está pidiendo orden, prevención, vigilancia y aplicación de la ley.

La ciudadanía también tiene responsabilidades y debe cumplir las normas. Pero las autoridades tienen una obligación todavía mayor: hacer que las reglas se cumplan de manera clara, constante y sin excepciones.

Paso del Macho necesita recuperar el orden de sus calles antes de que tengamos que lamentar otra tragedia.

La pregunta sigue en el aire: ¿vamos a esperar a que ocurra un accidente más para tomar en serio la seguridad vial?