La confrontación entre el senador de Morena, Luis Fernando Salazar, y el periodista Enrique Acevedo escaló de una discusión sobre un reportaje a un señalamiento que fue interpretado públicamente como una posible amenaza contra el ejercicio periodístico.
El conflicto surgió tras la difusión de un reportaje de N+ sobre la senadora con licencia Julieta Ramírez, en el que se señalaron presuntos acercamientos de la legisladora con autoridades de Estados Unidos. Ramírez rechazó las acusaciones y calificó como falsa la información presentada.
En defensa de su compañera, Salazar publicó en la red social X un mensaje dirigido a Acevedo en el que escribió: “Vamos a ir tras de ti por vulgar mentiroso”.
La expresión provocó cuestionamientos debido a que provino de un integrante del Senado de la República y fue señalada como una posible intimidación contra el periodista.
Acevedo sostuvo que la situación adquiere otra dimensión cuando la respuesta a una investigación deja de ser simplemente “esto es falso” y pasa a expresiones como “vamos a ir tras de ti”, particularmente por el poder e influencia que puede tener un legislador.
Horas después, Salazar modificó el tono de su postura y explicó que su reacción tuvo como propósito defender la dignidad de Ramírez frente a lo que consideró información falsa. También afirmó respetar la libertad de expresión y señaló que podrían emprenderse acciones legales por un presunto daño moral.
Finalmente, el senador reiteró su respeto al ejercicio periodístico y aseguró que con esa aclaración daba por concluido el episodio.
El enfrentamiento abrió nuevamente el debate sobre los límites entre la crítica, el poder público y la libertad de prensa, especialmente en un contexto donde las agresiones, intimidaciones y presiones contra periodistas representan una preocupación para el ejercicio de la libertad de expresión en México.

