jueves, 19 de febrero de 2026

Veracruz muy lejano de esta realidad actual


Por Miguel Ángel Cristiani G.

En Washington D.C., durante el NVIDIA GTC 2025, Jensen Huang, fundador y CEO de NVIDIA, pronunció una frase que debería retumbar en todos los despachos gubernamentales del mundo: “Quien controle la infraestructura de la inteligencia artificial controlará el progreso industrial y científico del siglo XXI.” Una advertencia y, al mismo tiempo, un mapa del futuro. Sin embargo, mientras en el norte se discuten los nuevos cimientos de la civilización digital, en México —y particularmente en Veracruz— seguimos debatiendo sobre temas que en el contexto global suenan a pasado remoto.

Huang presentó una visión donde la inteligencia artificial ya no es un software ni una moda, sino la nueva infraestructura estratégica del planeta. Habló de tres ejes de cambio que transformarán la economía global: la computación acelerada, las fábricas de IA y gemelos digitales, y la infraestructura soberana de IA. Todo esto se traduce en una nueva forma de producir, aprender, comunicar y gobernar. Es, literalmente, una nueva Revolución Industrial. Pero, ¿dónde estamos nosotros en esa historia?

En México, y sobre todo en regiones como Veracruz, la brecha tecnológica amenaza con convertirse en una frontera insalvable. Aquí, mientras los países desarrollados invierten miles de millones en centros de datos, conectividad 6G y desarrollo de talento especializado, seguimos padeciendo apagones, falta de conectividad rural y presupuestos públicos que destinan más recursos a la propaganda que a la ciencia.

El mensaje del GTC 2025 es claro: la inteligencia artificial será el nuevo motor económico del mundo. Las naciones que no construyan su propia infraestructura de IA quedarán relegadas a ser simples consumidores de tecnología extranjera, dependientes, vulnerables y sin soberanía digital. México, con su potencial geográfico, su juventud y su relación comercial con América del Norte, podría ser protagonista. Pero no lo será si persiste la inercia del rezago educativo, la improvisación política y la falta de visión estratégica.

En América Latina, existen ya propuestas concretas para no quedar fuera del nuevo orden digital: la creación de un Consorcio Latinoamericano de IA Acelerada, la instalación de Centros de IA Industrial, el impulso de fábricas de inteligencia artificial aplicadas a la manufactura, el agro y la energía. Sin embargo, ninguna de estas ideas tiene eco en la política mexicana actual. Mientras el mundo construye gemelos digitales para diseñar fábricas, ciudades o ecosistemas enteros, aquí seguimos batallando con trámites en papel, sistemas obsoletos y una burocracia incapaz de entender que el futuro ya llegó.

El desafío no es menor. La IA acelerada —basada en GPU, CUDA y co-diseño extremo— multiplica por diez la eficiencia de los procesos industriales. No se trata solo de robots o algoritmos; se trata de una nueva energía: la energía cognitiva. Huang lo explicó con claridad: el nuevo oro digital no son los datos, sino los tokens de IA que producen valor cognitivo. En otras palabras, el conocimiento automatizado y la capacidad de aprendizaje de las máquinas serán los recursos más codiciados del siglo XXI.

Y mientras tanto, ¿qué hacemos en Veracruz? El estado que alguna vez fue emblema de modernidad portuaria y educativa parece haberse desconectado del mapa de la innovación. Las universidades públicas carecen de infraestructura para investigación en IA, los jóvenes talentos migran por falta de oportunidades y la política local continúa atrapada en una lógica de sobrevivencia, no de desarrollo.

Lo más grave es que ni siquiera se ha abierto el debate sobre soberanía digital. La inteligencia artificial, sin una estrategia nacional, puede convertirse en una nueva forma de dependencia: tecnológica, económica y cultural. Si no definimos políticas públicas que protejan los datos, incentiven la producción local de hardware y fortalezcan la educación técnica, estaremos condenados a importar no solo tecnología, sino decisiones.

Veracruz debería ser un punto de partida, no un rezago. Con su capacidad agroindustrial, su infraestructura energética y su red portuaria, podría convertirse en un laboratorio de IA aplicada al campo, a la logística y al medio ambiente. Pero para eso se necesita visión, liderazgo y, sobre todo, conocimiento. La computación acelerada no se construye con discursos ni con fotos en redes sociales; se construye con inversión, formación técnica y colaboración entre universidades, empresas y gobiernos.

En el fondo, el mensaje de Jensen Huang no es tecnológico, sino político: el futuro será de quien tenga la capacidad de pensar más rápido, de aprender más profundo y de decidir con autonomía. México aún puede subirse a esa ola, pero el tiempo corre. Y si seguimos atrapados en la mediocridad burocrática, pronto veremos cómo el progreso pasa de largo, mientras nosotros seguimos esperando que alguien más nos conecte al siglo XXI.

Porque el verdadero atraso no está en la falta de computadoras, sino en la falta de visión.
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Tachos azucareros: donde se transforma la caña en azúcar


En la agroindustria cañera, los tachos azucareros representan una de las etapas más decisivas para convertir el jugo de caña en azúcar comercializable. Estos equipos, también conocidos como evaporadores al vacío, son los encargados de “cocinar” el jarabe concentrado (miel) hasta formar los cristales que darán origen al grano de azúcar.

Su operación es clave en los ingenios azucareros de regiones productoras como Veracruz, donde la caña de azúcar es motor económico y fuente de empleo para miles de familias.

¿Qué son y qué función cumplen?

Los tachos funcionan como grandes recipientes cerrados donde el jarabe de caña se somete a condiciones controladas de temperatura, vacío y concentración (grado Brix).

Su objetivo principal es:

Concentrar el jarabe hasta que se sobresature.

Inducir la cristalización mediante la adición de “siembra” (finos cristales de azúcar).

Controlar el tamaño y uniformidad del cristal, evitando defectos como el “falso grano”.

Producir la masa cocida, mezcla espesa de cristales y melaza que posteriormente pasa a centrifugación.

Este proceso es determinante para la calidad final del azúcar, ya que un cristal uniforme facilita su secado, envasado y comercialización.

¿Cómo funcionan los tachos azucareros?

El proceso combina principios físicos y químicos cuidadosamente monitoreados:

🔹 Calentamiento con vapor:
El vapor circula por tuberías internas llamadas calandrias, transfiriendo calor al jarabe.

🔹 Operación al vacío:
Al trabajar en condiciones de vacío, el agua hierve a menor temperatura. Esto permite ahorrar energía y proteger las propiedades del azúcar, evitando su degradación.

🔹 Control del grado Brix:
El Brix indica la concentración de sólidos disueltos (principalmente sacarosa). Su medición constante permite saber cuándo el jarabe alcanza la sobresaturación necesaria para cristalizar.

🔹 Agitación constante:
La mezcla se agita para lograr una distribución uniforme del calor y favorecer el crecimiento homogéneo de los cristales.

Los tachos azucareros son un claro ejemplo de cómo la ingeniería química y la tecnología agrícola se integran en el campo mexicano. Su estudio forma parte de la capacitación técnica en:

– Procesos agroindustriales

– Ingeniería en alimentos

– Producción azucarera

– Mantenimiento industrial

En el ámbito agrario, su eficiencia impacta directamente en:

🔹 La rentabilidad del ingenio

🔹 El precio pagado al productor de caña

🔹 El aprovechamiento energético

🔹 La reducción de pérdidas y mermas

Un proceso de cristalización bien controlado significa mayor rendimiento en azúcar y mejor aprovechamiento de la materia prima que producen los cañeros.

El corazón de la cristalización

En términos simples, los tachos son el “cocinador” donde el jarabe se transforma en la base sólida del azúcar. Sin esta etapa, no sería posible obtener un grano uniforme y comercializable.

Así, detrás de cada kilo de azúcar que llega a la mesa, existe un proceso técnico altamente especializado que comienza en el campo y culmina en estos equipos industriales, pieza fundamental del desarrollo agroindustrial en México.
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miércoles, 18 de febrero de 2026

Santa Fe Klan rechazó colaborar con Ángela Aguilar


El rapero guanajuatense Santa Fe Klan habría rechazado una propuesta de colaboración con la cantante de regional mexicano Ángela Aguilar, argumentando que no desea afectar su carrera artística.

De acuerdo con versiones difundidas en redes sociales, la intérprete buscó al músico para grabar un tema en conjunto; sin embargo, él decidió declinar la invitación al considerar que la colaboración podría generar críticas y afectar su imagen pública.

El artista habría señalado que no quiere ser “funado” y que prefiere tomar decisiones que le permitan mantener estable su trayectoria. Hasta el momento, ninguno de los dos cantantes ha emitido un posicionamiento oficial al respecto.
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¡Cómo rayos llegó a esa zona!


Una paciente internada en el área de urgencias del HGR No. 58 del IMSS, en León, fue localizada de pie sobre una viga en el tercer piso.

Por fortuna, la mujer fue puesta a salvo tras la intervención del personal del nosocomio y autoridades.
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Cae a barranco en la región mixteca

18 de Febrero | Un camión de carga pesada se salió del camino y cayó a un barranco en el kilómetro 121+100 de la carretera Tlaxiaco–Putla, a la altura del “Cerro del Pájaro”, en el tramo conocido como la “Curva del Diablo”, en la región Mixteca de Oaxaca.

De acuerdo con los primeros reportes, el conductor perdió el control de la unidad, lo que provocó la aparatosa volcadura en este punto considerado de alto riesgo y con antecedentes de múltiples accidentes.

Automovilistas que transitaban por la zona pidieron extremar precauciones debido a lo sinuoso del tramo y las condiciones del camino.
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