miércoles, 11 de marzo de 2026

Denuncian descarga de aguas negras en el río El Salado en Oaxaca


La diputada del PT, Margarita García García, denunció que una pipa al servicio de la Secretaría de Aguas del Gobierno de Oaxaca fue interceptada y retenida por ciudadanos mientras vertía aguas negras directamente en el cauce del río El Salado, en los Valles Centrales del estado.

Durante la comparecencia de la titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad de Oaxaca (SEMAEBES), Karime Unda Harp, en el marco de la Glosa del Informe del gobernador Salomón Jara Cruz, la legisladora calificó el hecho como “un acto criminal contra el medio ambiente”.

García García recordó que existe una sentencia de amparo emitida en 2018 y confirmada en 2019, que ordena a autoridades federales, estatales y municipales sanear y restaurar los ríos Atoyac y El Salado, detener descargas de aguas residuales y aplicar programas de limpieza, tratamiento y monitoreo ambiental.

Explicó que este caso es considerado uno de los amparos ambientales más importantes en Oaxaca, ya que reconoce el derecho humano a un medio ambiente sano. El recurso legal fue promovido por la Asociación Litigio Estratégico Indígena, con el respaldo del artista Francisco Toledo y la organización Greenpeace.

La diputada también acusó a las autoridades de simular el cumplimiento de la sentencia, señalando que el caso denunciado representa una clara rebeldía frente al mandato judicial.

Además, reiteró su exigencia al gobernador Salomón Jara para que se investiguen señalamientos en su contra sobre presuntas propiedades, afirmando que no dará marcha atrás en su postura y pidió al mandatario dejar la “guerra sucia” y enfocarse en gobernar y cumplir las resoluciones judiciales.

Finalmente, alertó sobre excavaciones y terraplenes de hasta 8.5 metros de altura que se realizan cerca del río Atoyac, presuntamente para infraestructura hidráulica y vial, lo que podría afectar aún más el equilibrio ambiental de la zona.

Ciudadanos y organizaciones ambientales han insistido en la urgencia de rescatar los ríos Atoyac y El Salado, históricamente afectados por descargas contaminantes.